jueves, julio 23, 2020

¿COMPLICIDAD O ENCUBRIMIENTO?

La naturaleza y finalidad de este espacio impide el tratamiento extenso de cualquier opinión. Impone enfoques directos y concretos de los temas y ello suele conspirar con la precaución y mesura que apreciaría el autor.

Así mismo, la justificación científica completa de la cuestión (En nuestro caso Derecho Penal) podría resultar laxa y de allí queda poco espacio para la confusión de quienes carecen de cierta información específica.

Bien, solamente advertimos que en la consumación de un delito o de la tentativa del mismo la ley prevé distintas formas de participación: p.ej. autor material, intelectual, cómplice, encubridor etc. El primero ejecuta el delito y el segundo (si lo hubiera) es quién lo diseña; el cómplice ayuda de algún modo al autor y el encubridor es el que lo esconde después de cometido el hecho. Este paneo es sólo una escueta reducción de las figuras penales lo que supongo suficiente para mi propósito actual.

Es de público y notorio conocimiento que el gobierno aspira a una completa y rápida reforma del Poder Judicial, lo que incluiría hasta la composición de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Tampoco se oculta que la principal inspiración y empuje reconoce a la vicepresidenta en procura de impunidad para sí, su familia íntima, otros parientes y amigos. Ella cuenta en su haber con más de diez procesamientos previsiblemente de resultados desfavorables.

Bien, hasta ahora solamente hemos recogido opiniones conocidas y ampliamente difundidas por los medios de información pública; que en algunos casos prefieren hacer la “vista gorda”. Quién tiene la facultad de llevar a cabo la reforma que lograría el cierre de las causas confirmando la exculpación de todos, es el presidente que ya tiene en sus manos el proyecto correspondiente. Alberto Fernández, que en muchas ocasiones denunciaba públicamente el latrocinio que hoy nos duele el doble (miseria y pandemia mediante), que es abogado y hasta profesor de Derecho Penal en la prestigiosa UBA, pretende llevar a cabo la empresa de su vice en su afán de impunidad. ¿Entonces que rol pretende que la historia le atribuya a él? ¿Cómplice o encubridor?

Lamentablemente los argentinos nos conformamos con los muy tardíos juicios de la historia que, seguramente, contará con dos bibliotecas.

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