miércoles, octubre 14, 2020

DERECHA, IZQUIERDA, MIEDO Y ANGUSTIA

Ayer, cuando volví del “banderazo” absorbí todas las noticias televisivas a mi alcance. Estuve hasta tarde y pude informarme que la manifestación había alcanzado niveles muy importantes en todo el país.

Las pancartas y consignas contenían reclamos variados, todos plausibles y pacíficos: libertad, justicia, legalidad constitucional, salud, cuarentena interminable, economía y trabajo destruidos, etc. Había muchas personas, algunas exteriorizaban congoja y otros mostraban enojo.

Por su parte los Tuits de los funcionarios gubernamentales bramaban en las redes: “este no es el pueblo”; “es la Derecha” que pierde en la votación y pretende llegar por esta vía, etc. 

En fin, se advertía que los justificados reclamos iban por un andarivel distinto a los pretendidos reproches oficiales, mostrando nuevamente una argucia política reiterada. No contestar y pretensión de ofender con otro argumento fundamentalmente sin correspondencia entre ambos.

Pero no es igual exigir libertad o justicia que descalificar si el reclamo proviene de la izquierda o la derecha.

Esta técnica permite que el neófito crea que hubo respuesta fuerte al reclamo, aunque no alcance a comprender el significado; sin embargo, quién está advertido sabe que ese tipo de respuesta es igual al silencio. Uno pide Justicia y el otro responde e imputa que es de derecha, p.ej. 

El origen de esta viejísima división (derecha e izquierda) se remite a la Revolución Francesa (1789) que, en la Asamblea Constituyente de mayo de aquel año, distinguía a quienes estaban a favor de ciertas prerrogativas y los otros en contra; unos se ubicaban a la derecha del presidente y los otros a la izquierda. No tenía otro significado.

“Como afirma Réné Rémod, historiador e integrante de la Academia Francesa, los criterios sobre revolución, religión, república que en ocasiones distinguieron a la derecha e izquierda, ya no son válidos. Según Rémond, cuando se interroga a los franceses sobre cuál es el sentido que le dan a la división de izquierda y derecha responden que les parece algo caduco, pero que no tienen dificultad de proclamarse de uno u otro sector que no pueden definir con precisión…La intolerancia hacia el otro necesita de este tipo de pertenencias… La disolución social requiere de odios que no se expliquen y, por lo tanto, que no puedan resolverse” (1).

En fin, si el gobierno cree que la izquierda que defiende proclama como su bandera la defensa de la IMPUNIDAD, no creo que lleguemos a buen puerto, ni que nos sobre el tiempo para aceptarlo y soportarlo. El daño que produce es muy grave.

(1) www.robertoyannello.com.ar - libro “Será Posible”. Pag. 47

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Muchas gracias por tus comentarios.