En un cuento corto que escribí hace tiempo, texto perdido en mi sitio personal (www.robertoyanello.com.ar) titulado “Galileo desnudo”, en forma tangencial refiero al problema acuciante de la explosión demográfica. Tema que me conmueve y asusta, por ello me he valido de la historia y la literatura para compartirlo sin dramatismo y en procura de lograr el mero entretenimiento de algún ocasional lector.
Pasado algún tiempo supuse que la parábola empleada no sería entendida -por mi culpa- y menos por cuanto el relato es engorroso para quien no estuviera prevenido.
Allí me valgo de Galileo porque él fue obligado a retractarse de su opinión, no porque careciera de acierto sino por la amenaza de un duro castigo al contrariar el criterio de la Iglesia de entonces. El miedo le obligó a desdecirse y negar lo que entendía verdadero, aun cuando supiera de su razón. Hoy supongo que el temor hace que las graves consecuencias de la superpoblación y su proximidad sean ignoradas voluntariamente.
Se incluye luego una referencia a la novela del español Blasco Ibáñez, “Los cuatro jinetes del Apocalipsis” como los causantes de grandes desastres; uno de ellos es la peste (¿Pandemias p.ej.?), capaces de reducir la población a un número que implique sostenibilidad? Esa figura temible de los jinetes era sólo advertida y reconocida por unos pocos, mientras los más preferían no mirar, aunque les demandara un esfuerzo grande.
Finalmente hay una referencia a un cuento de Andersen: “El rey desnudo”, que imagina a un cándido monarca que habiendo sido estafado por rufianes que lo convencieron que la indumentaria que le vendían era tan fina que “los estúpidos e ignorantes” no podrían verla. El rey, convencido y creyéndose vestido con esas prendas, salió a pasear desnudo rodeado del aplauso de los súbditos que, por temor a ser tomados por idiotas, alababan la prenda inexistente. Aquí también por temor se niega lo evidente.
Recientemente, Bill Gates, en una conferencia pública que dio hace algún tiempo y que fue reproducida recientemente por TV, confirmaba la problemática de la excesiva población actual y refirió a la probable Tercera Guerra Mundial, afirmando que ésta no sería de bombas sino de virus. Digamos que algunos jinetes de Blasco (La peste y la guerra), no obstante asomar por el horizonte, muchos se esfuerzan en no mirar entendiendo que, no viéndolos, el problema no existe.
sábado, mayo 30, 2020
jueves, mayo 21, 2020
CORONAVIRUS SANJUANINO
Fuimos advertidos previamente sobre que el virus no viene, sino que hay que buscarlo, por ello el encierro del pueblo. Bien, nosotros fuimos a buscarlo, y lo trajimos!!!
Así se conmovió innecesariamente el ánimo de la población, el sacrificio personal y económico de cada uno y, lamentablemente, la SALUD pública.
Ahora todo pareciera reducirse a criticar al enfermo y a su familia con intensidad diversa, tomando esto como inicio para la investigación y las sanciones posibles de algún funcionario y basta.
Este comienzo no es más que empezar desde la mitad la historia; antes hubo (o debiera haber habido) actos oficiales públicos graves. Para disponer del avión sanitario de la Provincia es necesario una actividad estatal rígida de puntual registración, ya que hay que observar exigencias administrativas, aeronáuticas y sanitarias.
Debe quedar claro que esa aeronave (las otras del Estado también) solamente puede viajar según se disponga válidamente sobre su destino, tripulación y pasajeros transportados. Quién sube o baja del avión no depende del piloto.
Según los noticieros nacionales, el enfermo daba positivo en Buenos Aires; por lo tanto se abre el interrogante sobre QUIÉN Y PARA QUÉ se ordenó semejante e inoportuno traslado.
Así se conmovió innecesariamente el ánimo de la población, el sacrificio personal y económico de cada uno y, lamentablemente, la SALUD pública.
Ahora todo pareciera reducirse a criticar al enfermo y a su familia con intensidad diversa, tomando esto como inicio para la investigación y las sanciones posibles de algún funcionario y basta.
Este comienzo no es más que empezar desde la mitad la historia; antes hubo (o debiera haber habido) actos oficiales públicos graves. Para disponer del avión sanitario de la Provincia es necesario una actividad estatal rígida de puntual registración, ya que hay que observar exigencias administrativas, aeronáuticas y sanitarias.
Debe quedar claro que esa aeronave (las otras del Estado también) solamente puede viajar según se disponga válidamente sobre su destino, tripulación y pasajeros transportados. Quién sube o baja del avión no depende del piloto.
Según los noticieros nacionales, el enfermo daba positivo en Buenos Aires; por lo tanto se abre el interrogante sobre QUIÉN Y PARA QUÉ se ordenó semejante e inoportuno traslado.
domingo, mayo 10, 2020
PREMONICIONES (III)
A este conjunto breve de presentimientos los denominé PREMONICIONES SUELTAS porque refieren nada más que a presagios que supongo también deben inquietar a muchos. No tienen entre sí vinculación predeterminada ni mayor orden. Tampoco es futurología, ni aseveración apocalíptica. Simplemente es el parecer de alguien que no encuentra mejores respuestas a sus inquietudes.
Hay un denominador común en estos presagios, una cuarentena inefable que expone sin reparos graves falencias propias y ajenas, pero en todas se encuentran distintas formas de crueldad, cobardía o sorpresa.
Los débiles (ancianos, mujeres y jóvenes) resultan víctimas dolientes sin consuelo y desprotegidas. Esta pandemia ha mostrado cómo inexplicablemente se encierran mujeres al tiempo en que se liberan a sus violadores; a pedófilos vecinos de sus víctimas y a delincuentes “condenados” recibidos con aplausos, como a Boudou.
Nuestra República, como forma de gobierno, no es más que una parodia barata perdida en un mundo que se descompone día a día. Si la actual pandemia salió de algún laboratorio como varios sostienen -Australia, EEUU entre otros-, la vacuna que pueda neutralizarla simplemente posterga un proyecto terrible o un negociado formidable que no está destinado a beneficiarnos. El tema debería preocupar a nuestros silenciosos políticos.
(www.robertoyannello.com.ar)
Hay un denominador común en estos presagios, una cuarentena inefable que expone sin reparos graves falencias propias y ajenas, pero en todas se encuentran distintas formas de crueldad, cobardía o sorpresa.
Los débiles (ancianos, mujeres y jóvenes) resultan víctimas dolientes sin consuelo y desprotegidas. Esta pandemia ha mostrado cómo inexplicablemente se encierran mujeres al tiempo en que se liberan a sus violadores; a pedófilos vecinos de sus víctimas y a delincuentes “condenados” recibidos con aplausos, como a Boudou.
Nuestra República, como forma de gobierno, no es más que una parodia barata perdida en un mundo que se descompone día a día. Si la actual pandemia salió de algún laboratorio como varios sostienen -Australia, EEUU entre otros-, la vacuna que pueda neutralizarla simplemente posterga un proyecto terrible o un negociado formidable que no está destinado a beneficiarnos. El tema debería preocupar a nuestros silenciosos políticos.
(www.robertoyannello.com.ar)
miércoles, mayo 06, 2020
PREMONICIONES (II)
Resulta difícil expresar pronósticos optimistas más allá de desear el pronto achatamiento y descenso de la curva que muestre la evolución de la pandemia.
Estamos ingresando a una etapa de malhumor, inestabilidad y confusión. Con independencia de los resultados positivos de las primeras medidas que el gobierno dispuso (cuarentena), luego sobrevinieron disposiciones contradictorias y/o, por lo menos complejas. Por ejemplo, lo relativo a pagos, cobro de sueldos, recursos para cancelar deudas, subsistencia de empresas, pago de servicios -electricidad p.ej.- y sus consecuencias, etc. También comportamientos individuales y sociales deleznables, los precios son una muestra.
No todo se puede operar “on line”, aun cuando se trate de una actividad reservada para los que saben hacerlo, para el resto implica manejo de billetes sucios, colas y aglomeraciones; para más son raros los teléfonos indicados para aportar soluciones que alguna vez sean atendidos por quienes deberían aportarlas.
Esa situación de encierro y su prolongación sólo puede generar VIOLENCIA de toda índole, desde la doméstica hasta la internacional. No podemos olvidar que es el mundo el que sufre el colapso.
Hay quienes están obligados a intentar prever lo que podría venir y cobran bastante para ello, por tanto, deben procurar proteger y preparar a la población que los mantiene opinando públicamente por lo menos. No podemos arriesgarnos a la sorpresa total, ni “seguir atando con alambre”.
(www.robertoyannello.com.ar)
Estamos ingresando a una etapa de malhumor, inestabilidad y confusión. Con independencia de los resultados positivos de las primeras medidas que el gobierno dispuso (cuarentena), luego sobrevinieron disposiciones contradictorias y/o, por lo menos complejas. Por ejemplo, lo relativo a pagos, cobro de sueldos, recursos para cancelar deudas, subsistencia de empresas, pago de servicios -electricidad p.ej.- y sus consecuencias, etc. También comportamientos individuales y sociales deleznables, los precios son una muestra.
No todo se puede operar “on line”, aun cuando se trate de una actividad reservada para los que saben hacerlo, para el resto implica manejo de billetes sucios, colas y aglomeraciones; para más son raros los teléfonos indicados para aportar soluciones que alguna vez sean atendidos por quienes deberían aportarlas.
Esa situación de encierro y su prolongación sólo puede generar VIOLENCIA de toda índole, desde la doméstica hasta la internacional. No podemos olvidar que es el mundo el que sufre el colapso.
Hay quienes están obligados a intentar prever lo que podría venir y cobran bastante para ello, por tanto, deben procurar proteger y preparar a la población que los mantiene opinando públicamente por lo menos. No podemos arriesgarnos a la sorpresa total, ni “seguir atando con alambre”.
(www.robertoyannello.com.ar)
viernes, mayo 01, 2020
PREMONICIONES SUELTAS
Hoy, 26 de abril, cansado de cuarentena y entendiendo que falta mucho para volver a lo que creía conocer, decidí publicar algunos presagios originados en pensamientos ajenos y propios (sobre los que parcialmente ya escribí), noticias que consumo en demasía dado el ocio inevitable y algunas opiniones rescatables de las tantas con que nos abruma la TV.
Para sintetizar adelanto que creo que estamos parados ante un futuro incierto y muy desagradable, consecuencia que excede a la tradicional circunstancia de Argentina. Creo que accederemos inermes a un mundo nuevo, complejo y desconocido. Tal vez, a una crisis global para la que no estamos preparados, ni mucho menos.
Hay absoluta coincidencia con que la educación es la mejor y única vía, pero necesitaríamos muchos años y no creo que dispongamos de semejante plazo, no obstante, no se justificaría descartarla. Pueblos, provincias, países se han cerrado en pocos días destrozando la que hasta ayer fue la aplaudida globalización, aparecen hoy impensados “nacionalismos” (¿fascimos?) cuyas pretensiones y posibilidades no podríamos suponer.
Ayer, un periodista influyente y serio (Fontevecchia) entrevistó al jefe de editores de un reconocido medio de EEUU a quién inquirió sobre el número de contagiados y muertos en el mundo, como también sobre el plazo posible de pico y/o duración probable de la pandemia de coronavirus. Respondió que nadie sabe más allá del número de muertos y contagiados hasta hoy ; supuso que la pandemia es por ahora inmanejable y que es de esperar que entre el 60 y el 90% de la población mundial estará contaminada pronto. No desvinculó la explosión demográfica con la capacidad de la Tierra de albergar a muchos más de la ya saturada población, que existe un límite. ¿Cuál será?
El problema tiene facetas éticas, políticas, económicas etc. La consideración seria se impone sobre nuestro futuro.
Restablecer el funcionamiento de las instituciones y la trama social, jurídica. económica etc; tanto en el orden interno cuanto en el internacional no será labor de un día. Regenerar el daño ya ocasionado al planeta para que resulte un ámbito de sostenibilidad para un grupo mucho más reducido que el actual, implicaría un plazo mucho mayor.
Para sintetizar adelanto que creo que estamos parados ante un futuro incierto y muy desagradable, consecuencia que excede a la tradicional circunstancia de Argentina. Creo que accederemos inermes a un mundo nuevo, complejo y desconocido. Tal vez, a una crisis global para la que no estamos preparados, ni mucho menos.
Hay absoluta coincidencia con que la educación es la mejor y única vía, pero necesitaríamos muchos años y no creo que dispongamos de semejante plazo, no obstante, no se justificaría descartarla. Pueblos, provincias, países se han cerrado en pocos días destrozando la que hasta ayer fue la aplaudida globalización, aparecen hoy impensados “nacionalismos” (¿fascimos?) cuyas pretensiones y posibilidades no podríamos suponer.
Ayer, un periodista influyente y serio (Fontevecchia) entrevistó al jefe de editores de un reconocido medio de EEUU a quién inquirió sobre el número de contagiados y muertos en el mundo, como también sobre el plazo posible de pico y/o duración probable de la pandemia de coronavirus. Respondió que nadie sabe más allá del número de muertos y contagiados hasta hoy ; supuso que la pandemia es por ahora inmanejable y que es de esperar que entre el 60 y el 90% de la población mundial estará contaminada pronto. No desvinculó la explosión demográfica con la capacidad de la Tierra de albergar a muchos más de la ya saturada población, que existe un límite. ¿Cuál será?
El problema tiene facetas éticas, políticas, económicas etc. La consideración seria se impone sobre nuestro futuro.
Restablecer el funcionamiento de las instituciones y la trama social, jurídica. económica etc; tanto en el orden interno cuanto en el internacional no será labor de un día. Regenerar el daño ya ocasionado al planeta para que resulte un ámbito de sostenibilidad para un grupo mucho más reducido que el actual, implicaría un plazo mucho mayor.
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