martes, abril 05, 2022

¿POR QUÉ?

Hay preguntas sin respuestas, situaciones que no se pueden explicar y razonables propósitos que se transforman en ridículas quimeras. Enigmas prefabricados por los responsables que nos desconciertan.

Recientemente conocimos manifestaciones sociales que se expresaron otra vez, con un gran acampe en la Avda. 9 de Julio en Buenos Aires, provocando nuevamente un colapso inimaginable en la principal ciudad del país y sede del gobierno nacional. Por la ancha avenida vimos flotar cantidad de excrementos amontonados, que juntaron los que acamparon organizados por los mismos cuadros políticos que debían atender el reclamo. Esta porquería era inevitablemente previsible, igual que aceptadas las consecuencias asquerosas que le dan más valor al reclamo.

Lo primero que destacamos es que es verdad que una parte importante de nuestro pueblo la está pasando muy mal y este debe ser el motivo principal de nuestra preocupación. Una situación que se viene agravando desde hace varias décadas y que ahora explota cruelmente. Sin solución a la vista, mientras se degradan raudamente los hilos que todavía sostienen apenas un trozo de paz social. 

Luego señalaremos que existen serias críticas a los muchos intereses espurios que subyacen en estas manifestaciones, pero primero marcamos la verdad lamentable que nos enrostra: la miseria que Argentina sufre y no merecía.

Frente a la miseria verídica, incuestionable y vergonzante, el gobierno asume actitudes obscenas que redundan en bronca peligrosa y provocación absolutamente innecesaria.

A modo de ejemplo señalo que se otorgó en forma inaudita y sorpresiva una indemnización (¿) millonaria a una actriz, que entendió oportuno exiliarse durante el gobierno de Isabel Perón; doce millones de pesos para Nacha Guevara, alguien sin la urgencia de los miserables y en momentos en que el hambre arrecia.

También recibimos la noticia que ya han comenzado las gestiones para la compra de un nuevo avión presidencial, algo quesupone unas cuantas decenas de millones de dólares y comisiones al por mayor. ¿A dónde piensa viajar el presidente? ¿Será necesario que salga, improvise y hable las pavadas habituales sin contención alguna? ¿No reconocen otras prioridades y su urgencia?

En realidad, esos gastos no son significativos para modificar la situación económica del país, pero no hay duda alguna que el dispendio es gravemente insultante para mucha gente.

Acá traemos nuestro título de hoy: ¿Por qué se hace esto? ¿No resulta inexplicable la indiferencia, tal vez burla del sufrimiento de muchos o una absoluta falta de sensibilidad y pudor? Se malgastan los pocos recursos que ayudarían a muchos.

También es cierto que, en esas manifestaciones disfrazadas, se utilizan sumas millonarias en movilizaciones que responden a intereses de sectores, ávidos de rapiñar las sobras que van dejando los que pasaron y los que están. Para ello se pagan reemplazantes de los que no pudieron poner el cuerpo en un acampe que no entienden, engrosando bolsillos de los verdaderos representantes del hambre ajeno; también esquilman indigentes mordiéndoles los planes que se entregan sin control. Gran parafernalia sabida y callada por todos, en la que los supuestos benefactores roban para sí y los mendicantes aplauden gratis por la parodia de una ayuda que no existe.

El lenguaje del amontonamiento, del piquete, la extorsión, la mugre y la farsa, es desde hace mucho tiempo moneda corriente acá. Lenguaje peligroso que puede acarrear consecuencias terribles. Basta recordar que dos días antes del 2 de abril de 1982, se amontonaron y reventaron Plaza de Mayo para repudiar al execrable Galtieri, mientras que al día siguiente del mismo 2 de abril de 1982, se colmó la plaza nuevamente por los mismos, para vitorearlo por la irresponsable osadía de mandar inocentes a las islas entonces peligrosas; semejante actitud de políticos, gremialistas y demás sólo sirvió para confundir al borracho y hacerle creer que la guerra, que suponía  ganada, sería una solución. 

No debemos olvidar que la Plaza de Mayo lo ovacionó plenamente; así que también todos, salvo una muy honrosa excepción, deben sentirse responsables de las muertes derrochadas irresponsablemente. Para más, no faltaron los que querían olvidar y perdonar todo aquello que, en realidad, no les dolía (por ejemplo: Ítalo Luder candidato frustrado a presidente).

Aunque parezca mentira, nuestra gente lleva muchos años de violencia explícita conocida, aceptada y lamentada. Sin embargo, la provocación interna no cesa. No basta con lo que robaron, roban y denigran, pareciera necesario enrostrar la ofensa que ello significa para que valga. Hay sadismo político en los que lucran y masoquismo histórico en los que todavía aplauden.

Para más, quién ignora que Cristina, en su permanente búsqueda de impunidad, no hace más que profundizar el desbarajuste que el presidente ni comprende. No habrá de olvidarse que quienes colaboren con esa impunidad, adquieren la condición de cómplices de los delitos que se ocultan y del sufrimiento popular que se disimula. 

Finalmente, como real argentino, Francisco consuela a Putin, indiscutido criminal aquí y ahora, diciéndole que la culpa por arrasar a un pueblo “ES DE TODOS”. Eso es mentira y una infamia que ofende mucho. Como gusta decir actualmente, yo no soy ni "me percibo" criminal, repudio al que lo sea y el ruso lo es.

Ahora, ¿por qué hace eso?

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